domingo

QUIEN TE QUERRA TAMBIEN


Quién
cogerá tus manos,
quién
besará tus labios,
quién
te atará a sus brazos,
quién
te querrá también.

Borrará la huella
que yo te marqué,
robará la estrella
que te regalé,
veré tu partida
en distinto tren,
cambiarás de vida
y no sé por quién.

Quién
te dará una rosa,
quién
cuidará tus cosas,
quién
será ya tu sombra,
quién
te querrá también.

Borrará la huella
que yo te marqué,
robará la estrella
que te regalé,
veré tu partida
en distinto tren,
cambiarás de vida
y no sé por quién.

Quién
te hará olvidarme,
quién
logrará borrarme,
quién
quién vendrá a robarme,
quién
te querrá también.

Borrará la huella
que yo te marqué,
robará la estrella
que te regalé,
veré tu partida
en distinto tren,
cambiarás de vida
y no sé por quién.

viernes

EL RETRATO


Contemplaba tu retrato
ligeramente amarillo,
quizá de tanto mirarlo
o del tiempo trancurrido,
y como siempre, pensando
si era más parecido
a la virgen de Leonardo
o a la virgen de Murillo.

Contemplaba tu retrato
como un acto clandestino,
como un hábito sagrado,
cotidiano, como un rito,
y retomaba el pasado
sin moverme de mi sitio,
prisionero de tus labios
y de tus ojos cautivo.

De tantos besos, de tantos,
a cuál más lento, más vivo,
a cuál más largo, más sabio,
más dulce, más encendido...
de aquellos ojos, milagro
de secretos compartidos
y de sueños dibujados
en lienzos indefinidos.

Contemplaba tu retrato
desde el final al principio
para encontrar el lejano
itinerario perdido,
y como siempre, pensando
si era más parecido
a la virgen de Leonardo
o a la virgen de Murillo

En tu rostro había algo
angelical, inaudito,
como un espejo sagrado
de milagros y de mitos
porque tu rostro era el canto
del ancestro, del principio,
del ideal, del encanto,
del mejor de los caminos.

De tantos besos, de tantos,
a cuál más lento, más vivo,
a cuál más largo, más sabio,
más dulce, más encendido...
de aquellos ojos, milagro
de secretos compartidos
y de sueños dibujados
en lienzos indefinidos.

Contemplaba tu retrato
ligeramente amarillo,
quizá de tanto mirarlo
o del tiempo transcurrido,
y como siempre, pensando
si era más parecido
a la virgen de Leonardo
o a la virgen de Murillo...
a la virgen de Leonardo
o a la virgen de Murillo.

jueves

UNA EXTRAÑA SENSACION DE LIBERTAD


Aquel día en que dijiste adiós
me invadía una triste soledad
pero casi al mismo tiempo, sentí yo
una extraña sensación de libertad.

El sendero andado entre los dos,
tantos años unido el caminar,
sentí pena y al tiempo sentí yo
una extraña sensación de libertad.

Se rompía de pronto nuestro amor,
te quería y te quiero de verdad,
mas sentía, unido a mi dolor,
una extraña sensación de libertad.

Hoy que el tiempo ha pasado y no estás tú,
ha aumentado mi triste soledad
y se ha vuelto maldita esclavitud
esa extraña sensación de libertad.

Hoy que el tiempo ha pasado y no estás tú,
ha aumentado mi triste soledad
y se ha vuelto maldita esclavitud
esa extraña sensación de libertad.

Hoy que el tiempo ha pasado y no estás tú,
ha aumentado mi triste soledad
y se ha vuelto maldita esclavitud
esa extraña sensación de libertad.