jueves

LA INDIFERENCIA


Un día gris
en que todo es igual
en que nada está bien ni está mal...
un día gris
en que el mundo no es
mas que un viejo reloj de pared...

un día gris
ha llegado a mi existencia
como un desliz
fría y gris
la indiferencia.

Y no he vuelto a reír ni a llorar
y no he vuelto a ganar ni a perder
y no he vuelto a sentir ni a luchar
no he vuelto a esperar
no he vuelto a creer...

ahora soy una barca en la mar
sin timón, sin bandera, sin fe,
navegando para naufragar
en ese lugar
donde no hay porqué.

Un día gris
que a través del cristal
el paisaje presagia un final,
un día gris
sin mañana ni ayer
anochece y comienza a llover...

un día gris
ha llegado a mi existencia
como un desliz
fría y gris
la indiferencia.

Y no he vuelto a reír ni a llorar
y no he vuelto a ganar ni a perder
y no he vuelto a sentir ni a luchar
no he vuelto a esperar
no he vuelto a creer...

ahora soy una barca en la mar
sin timón, sin bandera, sin fe,
navegando para naufragar
en ese lugar
donde no hay porqué.

Y no he vuelto a reír ni a llorar
y no he vuelto a ganar ni a perder
y no he vuelto a sentir ni a luchar
no he vuelto a esperar
no he vuelto a creer...

ahora soy una barca en la mar
sin timón, sin bandera, sin fe,
navegando para naufragar
en ese lugar
donde no hay porqué.

sábado

SIN UN MOTIVO


De pronto comprendí
que ya no estaba aquí,
de pronto se cerraron las fronteras,
y vi a mi alrededor
tinieblas de temor
que fueron marchitando primaveras;

de pronto se me fue
el rumbo y el por qué,
de pronto fui viajero del hastío,
qué triste sensación
salirse del rincón
y a tientas caminar por el vacío.

No me reproches que sea triste,
viejo dolor de mi camino,
yo no era así, tú así me hiciste,
para vivir, ¡cuanto cambié!

Ahora no sé cómo seguir
sin un por qué, sin un motivo,
qué poco es sólo existir,
sólo saber que solo vivo.

De pronto apareció
la duda y el rencor
echándole la llave a mis palomas,
el aire no era aquel
que tuve alguna vez,
el tiempo me alejó de las personas...

hoy sé de navegar
por un extraño mar
sin vela, sin timón y sin bandera,
sin faro que seguir,
sin puerto a donde ir,
hoy pienso en lo que soy...y en lo que era.

No me reproches que sea triste,
viejo dolor de mi camino,
yo no era así, tú así me hiciste,
para vivir, ¡cuanto cambié!

Ahora no sé cómo seguir
sin un por qué, sin un motivo,
qué poco es sólo existir,
sólo saber que solo vivo...
ahora no sé cómo seguir
sin un por qué, sin un motivo,
qué poco es sólo existir,
sólo saber que solo vivo...

ahora no sé cómo seguir
sin un por qué, sin un motivo,
qué poco es sólo existir,
sólo saber que solo vivo...
ahora no sé cómo seguir
sin un por qué, sin un motivo,
qué poco es sólo existir...


viernes

EN EL BAR


En el bar,
yo me miro en el espejo del salón
y el reflejo me devuelve la impresión
de mi pobre soledad
y mi vaso de licor...

suelo estar
apoyado de la barra en un rincón,
y bebiendo se me nubla la razón,
se me pierde el recordar
que perdí mi corazón.

En el bar
soy así,
sólo yo
en un mundo que se me rompió,
uno más
que busca olvido,
uno más que se ha perdido
y que va sin dirección.

Ya no puedo,
ya no puedo,
ya no puedo caminar;
tengo miedo,
tengo miedo
a mi pobre soledad.

En el bar
voy pidiendo a mi vaso explicación
y me dice que no tengo solución
y que beba más y más
hasta ahogarme el corazón...

y al mirar
frente a frente el espejo del salón,
el reflejo me devuelve la impresión
de mi pobre soledad
y mi vaso de licor.

En el bar
soy así,
sólo yo
en un mundo que se me rompió,
uno más
que busca olvido,
uno más que se ha perdido
y que va sin dirección.

Ya no puedo,
ya no puedo,
ya no puedo caminar;
tengo miedo,
tengo miedo
a mi pobre soledad.

Ya no puedo,
ya no puedo,
ya no puedo caminar;
tengo miedo,
tengo miedo
a mi pobre soledad.