lunes

EL ACCIDENTE


El eco de mis pasos
se fue apagando,
me encontré en el asfalto
agonizando,
entre la gente
que pasaba mirando
el accidente...
entre la gente
que pasaba mirando
el accidente.
Se cayeron al suelo
mis pensamientos,
se tiñeron de duelo
todos mis sueños,
le dije al aire
que me estaba muriendo
aquella tarde...
le dije al aire
que me estaba muriendo
aquella tarde.
Debajo de las ruedas
entre los hierros
en una absurda mezcla
quedó mi cuerpo,
casi deshecho,
roto igual por la espalda
que por el pecho...
casi deshecho,
roto igual por la espalda
que por el pecho.
Hay que sacarlo, oía,
hay que sacarlo,
desenredar su cuerpo,
pegar sus brazos,
¡sacad mi alma
que también está rota
y hay que salvarla...!
¡sacad mi alma
que también está rota
y hay que salvarla!
¡sacad mi alma
que también está rota
y hay que salvarla!

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada